Archivo de la etiqueta: Historias inspiradoras

De oportunidades y fracasos

Hay oportunidades secretas escondidas en cada fracasoEmpiezo 2015 con un gran cambio en mi vida. Después de 12 años al frente de mi propia empresa, lo dejo todo para recuperar la ilusión. Lo dejo todo para recuperar la ilusión. Cuánto cuesta encontrar las palabras precisas para construir una simple frase. Quería que el primer post del año estuviera dedicado a explicaros mi nueva situación laboral y vital.

Quería contaros que después de más de una década apostando por mi propio proyecto empresarial, un día perdí la ilusión por él y dejé de verlo como un hijo y empecé a sentirlo como un enemigo, que me quitaba poco a poco la vitalidad, el optimismo y las ganas de hacer cosas. Y que ante esa apatía, me rebelé y decidí tomar una decisión: abandonar y empezar de cero. Salir de mi zona de confort, retarme, volver a recuperar la ilusión, aprender cosas nuevas y explorar nuevos proyectos.

Sólo quería contar esto, pero cada vez que me sentaba a escribir me asaltaban palabras muy negativas: miedo, vértigo, incertidumbre… fracaso. No, no, no, éstas no son las palabras que yo veo en el horizonte. Pero entonces, ¿por qué pienso en ellas y no soy capaz de encontrar otras? Así estaba, atascada y sin saber cómo afrontar esta simple entrada, cuando mi admirada Paula viene al rescate y comparte en Facebook el post Que merezca la pena de El cajón de Gatsby. Y entonces me encuentro en sus palabras:

Espero que saltes. Sí, que saltes desde la decimotercera planta de ese edificio llamado pánico a reconocer que te gusta. Que te den la vuelta a las cartas, que pierdas la partida, que ganes la jugada. Que te pillen el farol. Que te cambien las fichas por amaneceres que algún día contarás. Que merezca la pena. (…) Espero que se te cierren las puertas. Todas y cada una de las que un día estuvieron abiertas en forma de probabilidad. Que tengas que elegir. Que encuentres la manera de abrir las ventanas y comprendas que la luz que entra en nuestras vidas no es sino aquella que nosotros dejamos que entre. Que vivir en la oscuridad nunca ciega, pero tampoco deja ver”.

Esto, esto es lo que a mí me hubiera gustado escribir para mi primer post del año. Sí, yo soy esa, la que se tira voluntariamente desde un decimotercer piso para sentir el aire en la cara y las mariposas en el estómago. La que espera, desespera y persevera. La amante de las películas de terror y las montañas rusas. La que se apunta a un bombardeo, se muere de miedo y finalmente sale airosa. Sólo que se me había olvidado y hacía tiempo que no buscaba pelea.

Este año seguiré con mis consultorías de comunicación y mis diseños para webs, blogs y tiendas virtuales, pero ahora espero hacerlo desde una versión mejorada de mí misma y gestionando mi propio tiempo.

Sigue leyendo

ETIQUETAS: , , , , , , ,

Una historia inspiradora: Olivia Soaps

Olivia Soaps Tienda Segovia

Foto: Jimena Roquero para Olivia Soaps

Querida Paula:

Hace algún tiempo que sé de ti y de tu maravillosa aventura. Un día una reconocida bloguera (no sé si fue Angi, Indara, Macarena o Lucía, o todas a la vez) habló de ti en su bitácora y de repente, como  por arte de birlibirloque, toda la blogosfera se inundó de referencias a tus tiendas (la online primero y la de Segovia después) y ninguna blogger o aspirante a serlo dejaba pasar la oportunidad de hacer una foto a alguna de tus velas o jabones y subirla a las redes sociales. Como si el mero hecho de poseer, fotografiar y compartir tus productos les confiriera un status especial. Confieso que por aquel entonces todo aquello me sonó a estrategia de publicidad (muy bien planificada y ejecutada, por cierto, ojalá hubiera sido yo la artífice), pero no vi el interés o el beneficio intrínseco de comprar un jabón o una vela a un precio superior al de mercado(na) por muy bien que oliera o por muy bonito que fuera el packaging.

Posteriormente conocí la historia que había detrás del negocio que habías emprendido y comprendí que no sólo había mucha verdad e ilusión en el proyecto, sino también mucho conocimiento y muchas horas de estudio y trabajo. Y ahí sí que captaste mi atención. Me gustan las marcas que cuentan historias, pero siempre apoyadas en productos que buscan la excelencia y no ser flor de un día.

Un día entré en Los caprichos de Camille, una de las tiendas más bonitas de Bilbao, y ahí estaban tus velas, dándome la mejor de las bienvenidas.  Love is in the air, Verano en Saint Tropez, Postal de La Habana… asaltaron mi pituitaria con unos aromas tan evocadores. Y yo, que no soy compradora de velas salvo en caso de apagón, estuve un buen rato debatiéndome entre unas y otras: me llevo la de hierbabuena y limón, no, no, no, mejor la de lavanda con verbena, ay, pero es que vainilla y pomelo es una combinación tan rica… venga, va, hierbabuena y limón. Al final me fui tan contenta con Postal de La Habana.

Vela Postal de La Habana Olivia Soaps

Después llegaron nuestros embarazos (el primero para ti y el segundo para mí) y comenzamos a intercambiar mensajes aislados por Instagram. Compartir embarazo contigo, con Mar y María de Sonambulistas, con Raquel de Dorothy’s Red Shoes, con Mónica de El taller de las cosas bonitas, con Victoria de Environment Dreamers y con Lucía Be, puede sonar un poco freak, pero ha sido una de las mejores experiencias de 2014. Ver llegar a vuestros niños me hacía tanta ilusión como dar la bienvenida al hijo de una amiga.

Sigue leyendo

ETIQUETAS: , , , , , , , ,

Una historia inspiradora: el libro de mi suegra

La mora negra en farmaciaEsta historia comienza en los años 60, cuando mis suegros realizaban un viaje por el norte de Portugal. Mi suegra, farmacéutica de formación y profesión, encontró en una pequeña tienda de antigüedades un tarro blanco en el que se leía el texto “Geleia de Amora”. Sin estar muy segura de si se trataba de un tarro de farmacia o de un simple tarro doméstico, lo colocó en su colección y se convirtió en uno de sus favoritos durante 45 años.

A principios de 2003, ya jubilada, realizó un viaje a su tierra natal, Asturias, y encontró en Oviedo una cerámica en la que se leía “Sugo di Mora”. Esto le recordó aquel tarro que encontró en Portugal y le hizo preguntarse si la mora se empleaba en farmacia y para qué. En ese momento comenzó el periplo que le llevó a buscar y catalogar centenarios árboles de mora negra y a investigar en Farmacopeas y Formularios, culminando en el libro que recientemente ha editado: “Pequeño estudio del Morus Nigra y su empleo en la farmacia y fines terapéuticos”.

Morus nigra. Fines terapéuticos

Sigue leyendo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
ETIQUETAS: , , , , ,
Diseño del blog: Eclickse Digital